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La Historia de Ethereum

Ethereum se desarrolló desde el principio sobre una plataforma de transacciones transparentes. Si bien hay un "organismo" central que creó Ethereum e Ether, este no tiene autoridad sobre los mineros que contribuyen a la descentralización global de la plataforma. Esto significa que los nuevos protocolos y procesos necesitan ser aceptados por el colectivo, independientemente de lo que el organismo central crea que es mejor.

Pantalla de Ethereum en vista de portátil

Precios ilustrativos.

Creación de Ethereum

Después del lanzamiento de Bitcoin, la cadena de bloques atrapó rápidamente la imaginación de los desarrolladores de todo el mundo. En 2013, esto llevó a un desarrollador canadiense, Vitalik Buterin, a proponer una nueva plataforma que permitiría una aplicación descentralizada para iniciar una nueva era de transacciones online.

En 2015, después de una captación de fondos inicial, se lanzó Ethereum y se acuñaron 72 millones de monedas. Estas monedas iniciales se distribuyeron a las personas que financiaron el proyecto inicial y todavía representaban alrededor del 65% de las monedas en el sistema para abril de 2020.

Ethereum se propuso desarrollar una plataforma descentralizada que animara a la comunidad de desarrolladores a trabajar a partir de lo que en ese momento era una nueva tecnología con Contratos Inteligentes y Dapps, que ofrecen mayores posibilidades con cadenas de bloques.

Una de las características principales de Ethereum es que permite tanto las transacciones permisionadas como las sin permiso.

  • Las transacciones sin permiso permiten que cualquier ordenador de la red Ethereum confirme la transacción.
  • Las transacciones permisionadas son revisadas solo por un grupo selecto de ordenadores, de modo que no es necesario exponer toda la actividad a todos los ordenadores siempre y cuando se sigan los protocolos que se han establecido.

Cambios en el protocolo de Ethereum

Los cambios de protocolo, también conocidos como bifurcaciones duras (hard forks), pueden ser "planificados" o "no planificados". Una razón para una bifurcación planificada puede ser adaptar el sistema para gestionar nuevas necesidades, introducir protocolos de seguridad o agilizar el proceso de minado, entre otras posibilidades. Las bifurcaciones no planificadas pueden ser el resultado del descubrimiento de fallas de seguridad que algunos consideran que no deben ser parcheadas, u otros eventos que no llegan a un consenso sobre cómo abordarlos. Por ejemplo, un ataque cibernético puede alentar a los mineros a adoptar cambios en el protocolo, mientras que otros pueden querer mantener el protocolo antiguo y abordar los problemas según se presenten. El mayor ejemplo de esto es la ruptura entre Ethereum y Ethereum Classic.

Esta separación se produjo después de una manipulación del sistema en 2016 que permitió el robo de Ether con un valor equivalente a 50 millones de dólares. Algunos querían cambiar el protocolo para que el dinero robado fuera inútil, mientras que otros querían seguir con los protocolos originales, alegando que el dinero fue robado usando un agujero en el protocolo. Esta ruptura se conoce como el Evento DAO ya que el objeto del robo fue la Organización Autónoma Descentralizada (DAO, por sus siglas en inglés).

Ethereum Classic (ETC) se basa en el protocolo original y ha sido gestionada por un colectivo que intenta mantenerse fiel a la versión original de Ethereum. Ethereum (ETH) tiene un grupo de supervisión llamado Fundación Ethereum que sigue adelante y continúa desarrollando la plataforma.

Bifurcaciones duras planificadas

Los cambios en el protocolo de Ethereum la mantienen funcionando de forma más eficiente y segura. Desde el evento DAO ha habido siete bifurcaciones duras:

  • Tangerine Whistle (silbato de mandarina) - Octubre 2016
  • Spurious Dragon (dragón espurio) - Noviembre 2016
  • Bizancio - Octubre 2017
  • Constantinopla - Febrero 2019
  • San Petersburgo (no planificada) - Febrero 2019
  • Estambul - Diciembre 2019
  • Glaciar Muir - Enero 2020
  • ETH 2.0 - Una bifurcación planificada llamada Ethereum 2.0 que permitirá tiempos de procesamiento más rápidos, mayor capacidad de procesamiento, mayor interoperabilidad y tarifas de procesamiento más bajas.

Las bifurcaciones pueden ser actualizaciones de sistema planificadas o separaciones no planificados.

A medida que la validación adecuada y los contratos inteligentes se vuelven más vitales para los negocios de hoy, Ethereum se ha posicionado para poder abordar esta creciente necesidad en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología.

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